La Fuente de la Vida (The Fountain)
Estados Unidos. 2006
Dirección: Darren Aronofsky
Guión: Darren Aronofsky & Ari Handel
Intérpretes: Hugh Jackman, Rachel Weisz
Periplo vital-existencial a través del tiempo de dos personajes que se
buscan y pierden a través de 1000 años con el amor como motor.
Venía esta esperadísima película de Darren Aronofsky (si no has visto
sus dos anteriores films, ”Pi, fé en el caos” y ”Requiem por
un sueño”,
tienes dos pecados en tu haber) precedida por la polémica en el
festival de Venecia ’06, donde la crítica se dividió brutalmente ante
la iconoclasta propuesta del cineasta antes independiente.
Ésta no es una película fácil. Habla de algo tan básico en nosotros
como es nuestra mortalidad, de cómo la afrontamos, de la espiritualidad
que acompaña esa concepción, y del dolor que produce vivir.
Y es por eso que mucha gente (me atrevo a decir que la gran mayoría)
chocará frontalmente con esta sinceridad, con la metafórica forma de
mostrarlo y el sustrato de ciencia-ficción multirreferencial en que se
sustenta. Y no entrará en el discurso vital que se desarrolla. Una
actitud ante este tema es la negación, el asumir sin discurrir, y por
tanto estar en la sala de cine será como estar en un estadio de fútbol
pero dando la espalda al campo de juego.
Porque lo que nos regala Aronofsky no es una película. Es una semilla,
que apaciblemente se siembra en nuestra alma, y germina como ese árbol
de la vida a medida que uno se aleja de la sala de cine.
Es un film que, fotograma a fotograma, rezuma poesía, donde cada
aspecto es parte indisoluble de un todo. Donde los escenarios, el
vestuario, los efectos visuales y la música se agarran de la mano, te
miran directamente a los ojos y esa mirada te reconforta el alma. Donde
cada aspecto refuerza el mensaje: que estamos en un ciclo, que somos
savia y raíz, tallo y hoja, ceniza y tierra, y que ello es hermoso y no
terrible.
Aronofsky tenía esta historia en la sangre, le quitaba el sueño, y
aunque le ha costado 6 años de su vida pelear con uñas y dientes por
ello, a pesar de todos los sacrificios que ha tenido que hacer (porque
todo lo importante en esta vida tiene un precio), nos la ha regalado.
Porque el conocimiento no se toma, debe recibirse.
Y esto no es una película. Es una experiencia.
Gracias.
Lo Mejor: todo.
Lo Peor: nada.
Bottom Line: [5 frikipuntos] ”La Fuente de la Vida”
asienta a Darren Aronofski como el gigantesco autor que es, sensible a
la par que duro. La película es como el ciclo de la vida, redonda.
Moscow Zero
Reino Unido-Rusia. 2006
¿Dirección?: María Lidón (nombre artístico: Luna)
¿Guión?: Adela Ibáñez
Colegas de juerga que pasan por ahí: Vincent Gallo, Joaquim de Almeida
Un antropólogo desaparece por los túneles de Moscú mientras realiza una
investigación, y es un sacerdote amigo suyo el que sale en su búsqueda
junto a un variopinto grupo de personajes, topándose en su camino con
las leyendas y maldiciones que pueblan el subsuelo de la ciudad.
¿Se sabe usted eso de “que viene el lobo”, “que viene el lobo”, y al
final cuando viene uno ni se asusta? Bueno, pues quite le parte en la
que al final aparece el coco y tiene usted la concepción de terror de
esta cinta.
Mucha “puerta del infierno” abierta, mucho “cuiiidaaaadooooo con looos
deeemoooonioos que habitaaaan el oooootrooo laaaadooo”... pero que nada
señores, que es todo de boquilla. Y claro, 89 minutos del mismo rollo
cutre, pues cansa.
Niños con pinta chunga todo el rato dando vueltas en sombras, los
participantes de la expedición que poco a poco caen (de forma tan, tan,
tan absurda, que ni se molestan en enseñarlo... un momento están, el
otro no, y ya está, que Periquito la ha espichao, que miedo, que miedo,
que susto que horror...), mucho golpe barato sonoro para
desesperadamente intentar sobresaltar a alguien, y en general todos los
tópicos habidos y por haber usados con la habilidad de un topo borracho.
La señorita Luna, se ve que con una pasta que se ha conseguido por ahí
no se sabe cómo, llama a sus 4 colegas (vamos a ver, por dios, ¿Vincent
Gallo de sacerdote católico? Ah, espera, ahora lo pillo, ¡esto es una
peli de cachondeo! ¡y encima con pseudoromance de medio euro salido
argumentalmente de la nada con una rusa chunga! ¡ni los Monty Python!)
para echar el rato dando tumbos sin sentido por unos túneles cansinos,
con unos diálogos directamente chorra o inexistentes (en cuanto a lo
explicativo, que hubieran sido necesarios puesto que el resto sólo
horroriza por su factura), y con un final que consiguió arrancar un
sonoro abucheo por parte del público asistente.
“Las puertas del infierno se han abierto”... Anda ya, picha, vete a otro con ese cuento...
Lo Mejor: que a los 89 minutos de empezar, termina. Ahm, y pensar cómo sería un hijo entre María Lidón y Uwe Boll. Eso SÍ es terrorífico.
Lo Peor: uy, que divertido, por dónde empiezo... digamos que
todo, y así me quedo tranquilo. Ahm, bueno, no lo he mencionado antes,
Val Kilmer, goooorrrrrrdo y horroroso como un zollo, sale 3 o 4 minutos
en pantalla soltando 3 o 4 patochadas en lo que se anuncia en cartel y
créditos a bombo y platillo como plato fuerte de la función.
Bottom Line: [0 frikipuntos] propuesta de ¿miedo? más sosa que
chupar un candado. Películas como ésta hacen acordarse de cómo el
dinero de su producción podría haber dado de comer a niños en Somalia.
Isolation
Reino Unido-Irlanda. 2005
Dirección y Guión: Billy O’Brien.
Intérpretes: John Lynch, Essie Davis, Ruth Negga
Un experimento genético encubierto con vacas en una granja cualquiera
sale terriblemente mal. Los terneros recién nacidos llevan en su
vientre unas sanguinarias mutaciones que causan estragos en la granja,
y 3 pobres humanos deberán pararlas antes de que el fenómeno sobrepase
la granja y se convierta en una epidemia.
Nos venden este producto de terror-ciencia ficción de bajo presupuesto como una mezcla del ”Alien” de Ridley Scott, junto al ”Vinieron de dentro de...” de Cronenberg, versionando la “Rebelión en la granja” de Orwell.
Si bien es cierto que me parece una aproximación por comparación bastante ajustada conceptualmente a ésta ”Isolation”,
también hay que decir que el producto final dista mucho de cualquiera
de sus ejemplos anteriores. Y tampoco creo que su novel realizador
pretendiera otra cosa que lo que es: un ejercicio de estilo dentro del
género.
Y eso es lo que ofrece. Un sucinto guión ceñido a las exigencias de la
acción, una realización que intenta paliar la falta de dinero con
ciertos efectismos baratos que a la postre son lo peor de la función, y
unos actores que ponen cara de poker y gritan convincentemente según lo
que toque.
No es nada del otro jueves, ni nada nuevo bajo el sol, ni nada, en
definitiva, de nada. Está ahí, y bueno, supongo que los más adeptos a
este tipo de films se lo pasarán mejor que los más ajenos a él.
Lo Mejor: da lo que ofrece. Eso sí, en ambos casos es poco.
Lo Peor: el intentar compensar la pobre producción con truquitos
de montaje y luz baratos. Eso es trampa, y más que cumplir su objetivo,
confunde y cansa.
Bottom Line: [1 frikipunto] bichitos chungos que salen de vacas,
con mucha sed de sangre y aspecto de gamba huesuda. Si te molan estas
frikadas, disfrutarás como un cochino en un charco. El resto de la
humanidad quedará un tanto fuera de esa complicidad y por tanto, el
juego propuesto te resultará un poco aburrido.
