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Viernes 14 de Octubre
08:30 Gisaku
Llega el último madrugón del festival, y eso es una buena y una mala noticia. Buena porque con las horas de sueño que he perdido podría haber visto la trilogía del Señor de los Anillos un par de veces (y en versión extendida), y mala porque se acabó lo que se daba. El festival aún continúa, pero a mí se me terminan ya estas minivacaciones frikis: esta tarde cojo el tren. Me he levantado para ir a ver "Gisaku", una película de animación estilo manga hecha en España. El cansancio acumulado de los periodistas se nota en la poca asistencia al pase de prensa. Al finalizar, discretos aplausos y una sensación agridulce.
10:30 Drawing Restraint 9
Me da miedo pensar que mi última película del festival va a ser "Drawing Restraint 9", que se presenta, como es lógico, dentro del área Nuevas Visiones. Del film había oído que es un experimento de Matthew Barney con banda sonora de Björk (su actual compañera sentimental), y que forma parte de una serie de nueve partes no cronológicas. Dos horas y media de experimento dan así como un poco de susto, pero en fin, como fan de Björk me veo impulsado a tomar aire y entrar en la sala.
Aún a riesgo de que esto pueda considerarse un spoiler, contaré lo que vi. El film comienza con un desfile carnavalesco de estilo oriental, que atraviesa una zona industrial totalmente desierta y sin un sólo espectador. Mientras tanto Björk, de rojo, espera junto al mar. Un ballenero atracado en puerto carga unas planchas metálicas. Unas chicas orientales se introducen en el mar para rascar una especie de tronco, en lo que luego adivino que es una recolección de perlas. Björk embarca y el ballenero zarpa. En un camarote, Matthew Barney se desnuda (y tiene un cuerpazo) y es ceremoniosamente vestido y "decorado". Sus sandalias tienen una forma extrañamente orgánica. También preparan a Björk. En cubierta, varios trabajadores llenan una enorme estructura metálica con una manguera de vaselina. Björk y Barney se encierran en una habitación. El bloque de vaselina se solidifica. Esa noche, los trabajadores lo giran 90 grados y le extraen una parte. Lanzan los arpones y cazan el tronco de las perlas. El camarote de la pareja comienza a inundarse, y ellos, con cuchillos de sacrificio, se cortan mutuamente partes del cuerpo. Pero sus miembros, aunque sangran, parecen estar hechos de la misma vaselina. Los trabajadores retiran las planchas metálicas y la vaselina se esparce por la cubierta. Björk y Barney quedan reducidos a sendas espinas dorsales. El ballenero atraviesa los hielos antárticos. De fondo, Björk canta: "Cuando estableces un compromiso, la naturaleza conspira para ayudarte". Las perlas caen al fondo del mar, dibujando la forma de dos anillos enlazados. El muelle desde donde zarpó la nave se desintegra y se hunde. Siguiendo al barco, entre el hielo, nadan juntas dos ballenas.
Y diréis, ¿sólo esto en 150 minutos? Pues sí, sólo esto. Y aún me estoy preguntando si el film me gustó o no.
Los puntos en contra están bastante claros: no tiene un argumento claro, la duración es desproporcionada, el texto se reduce a dos frases... Los puntos a favor, sin embargo, son extrañamente sutiles. La banda sonora de Björk, que me pareció horrorosa cuando la escuché en mi iTunes, funciona sorprendentemente bien con las imágenes. Los momentos de auténtica poesía visual abundan: el desfile al que nadie asiste (¿la costumbre o ritual que ha perdido su sentido?), la íntima relación de la pareja (¿que se hacen daño hasta reducirse a su esencia?), el marcado paso del tiempo (reflejado en detalles casi documentales como el óxido bajo la estructura de la vaselina), o la belleza del trabajo en equipo a bordo del ballenero. El final roza el romanticismo ñoño, pero no lo alcanza, y en cambio consigue evocar una majestuosa y placentera sensación de comunión y encuentro. Quizá el mejor de los largometrajes experimentales que he visto estos días.
Despedida y cierre
El festival continúa. Llegan David Cronenberg y Viggo Mortensen para presentar "A History of Violence" en la ceremonia de clausura. El lunes se hará público el palmarés, que como siempre no dejará satisfecho a nadie. El martes habrá largas maratones para que los más rezagados puedan ponerse al día con las pelis que se hayan perdido. Pero yo ya no estaré aquí para ver todo eso.
En el tren de vuelta a Granada voy haciendo balance de todo lo que he visto, hecho y oído. Ha sido un total de 44 proyecciones, incluyendo 37 largometrajes, 2 mediometrajes y 5 sesiones de cortos, además de 7 ruedas de prensa y una clase magistral. Me he tragado muchos bodrios y seguramente la media de lo que he visto no alcance el aprobado. Los grandes estrenos y los grandes directores, sin embargo, han cumplido las expectativas. Es curioso (si no frustrante) que en lo independiente o alternativo haya habido tan pocas sorpresas, y que sea el cine más comercial el que nos ha garantizado satisfacción. Los jóvenes realizadores parecen tener en común un gran dominio del lenguaje cinematográfico, con una técnica exquisita incluso en producciones de bajo presupuesto, y muy poco que contar, resultando en que se toman demasiado tiempo de pantalla para contarlo. Pero no es bueno generalizar, y muchos de los trabajos primerizos parecían (como novelas utópicas) promesas de futuros mejores.
En la retina quedan imágenes de prácticamente todos los films. Parece que haga siglos que vi "Serenity". Algunos de los grandes estrenos, como "Frágiles" o "La Novia Cadáver", quedan anotadas para recomendar a los amigos e invitar al novio al cine. Otras, me temo, podrían no tener la suerte de estrenarse en salas ("Mirrormask", "Final Fantasy VII"...) Sobre todas ellas planea la que ha quedado como favorita en mi memoria: "Sympathy for Lady Vengeance". Y aún más arriba en el profundo fluir de la consciencia, me llevo a casa una cierta obsesión con la estética y el trasfondo de ese cortometraje, "Jona/Tomberry" cuyo creador (Rosto A.D.) tiene profundas raíces creativas en la red, que ya me encargaré de explorar oportunamente.
Me he perdido cosas grandes, desde la película que acabaría resultando ganadora ("Hard Candy") a la gala de clausura, y de hecho a pesar de mis sesiones exhaustivas no creo haber visto más de una tercera parte de todo lo que allí se ha proyectado. Me queda el consuelo de haber cubierto buena parte de la sección oficial, no haberme perdido casi ningún corto y haber picoteado un poco de todo. De las cinco películas de animación a concurso, sólo me ha faltado por ver "The District!, que mañana será galardonada en su sección, pero en fin... nadie es perfecto.
La experiencia ha sido única por lo diferente, y a pesar de la lluvia, el cansancio y el nivel mediocre de la selección, el balance sigue siendo positivo. La mayor frustración: ¡haber pasado una semana viviendo, comiendo y hasta durmiendo en tres salas de cine y no haber visto abierto ni una sola vez el kiosco de palomitas!
Si este año el protagonista del cartel era "Tiburón" con su 30 aniversario, el año que viene lo será nada más y nada menos que David Lynch, con el 20 aniversario del estreno de "Blue Velvet (Terciopelo Azul)" en el Festival. Esto incluirá, sin duda, homenajes, premios, retrospectiva y, es de esperar, el estreno de "Inland Empire". ¡Allí estaremos!

Fin