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Descripción
Este conjuro invoca a una gran
nube negra que drena la magia de los objetos, conjuros activos,
y cualquier habilidad de lanzamiento de conjuros de los sacerdotes
o hechiceros.
La nube aparece alrededor del lanzador, y afecta
a todos los que se encuentren en la zona. La nube se mueve
con el viento a la mitad de la velocidad que el viento lleve.
Si no existe viento, la nube permanecerá en su mismo sitio.
La nube drena inmediatamente cualquier conjuro
activo de nivel 9 o menor, automáticamente. No se pueden
lanzar conjuros cuando la nube esta activa, y cualquier conjuro
o poder lanzado se pierde.
Las propiedades de los objetos mágicos tampoco
funcionan en la nube; ya sea una flecha +1 o cualquier objeto
mágico personal. Además, la nube puede agotar artículos
mágicos permanentemente. Los artículos mágicos se agotan
como sigue:
Probabilidad base
100%
Por cada nivel del creador
-5%
Una tirada para drenar el poder debe hacerse cada
round que se esté en la nube. No hay drenajes parciales
para un objeto; el objeto sigue siendo mágico o es drenado
totalmente de su magia.
Por ejemplo, una espada +3, será una espada normal
si falla su tirada cuando se encuentre en la nube.
La nube no puede drenar artefactos y reliquias,
pero estos no funcionarán mientras se encuentren en la nube.
Para los objetos mágicos que no sean totalmente envueltos por
la nube (Como una fortaleza instantánea de Daem), deben
realizar una tirada de salvación para la porción de la nube
que ocupa. Si la porción es drenada, es tarea del DM decidir
que es lo que ocurriría; por ejemplo, el objeto funciona con
sólo una fracción de su poder original o implosiona completamente.
La nube afecta a un cubo de fuerza activado como
sigue: una tirada de drenaje fallada hace que el cubo se disipe,
y deje de proteger en todos los aspectos.
El componente material para el conjuro es una
estrella de zafiro de un valor no inferior a 5.000mo de valor,
y un símbolo santificado de plata del Dios primario de la magia
(dependiendo del mundo).
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